Cómo crear una bodega en casa

Cómo crear una pequeña bodega en casa

Una pequeña bodega para amantes del vino

El gusto por el buen vino es tan antiguo como la historia pero en los últimos tiempos la pasión por la enología está llegando a más gente, hasta el punto de que el turismo vinícola se ha convertido en un importante recurso para el sector y que los cursos para paladearlos están a la orden del día.

Haz un buen mantenimiento de tu bodega para que el vino no se estropee

No es de extrañar por tanto que quien más quien menos sueñe con tener un pequeño rincón en su casa donde colmar su alma de bodeguero. Y no hace falta tener una gran habitación, aunque es lo ideal. Basta un pequeño rincón donde instalar una vinoteca y un buen mantenimiento.

Además, ten en cuenta estos consejos para que tus caldos no se estropeen.

  1. Mantén una temperatura constante con una media anual de 12 ºC. Si la temperatura es mayor, los vinos blancos experimentan fermentaciones y los tintos se oxidan. Las inferiores lo enturbian y cambian el color. Si no tienes una vinoteca con termostato automático, ten a mano un termómetro para regularla de forma manual.
  2. Tan importante como la temperatura es la humedad del aire. No debe bajar del 80% porque los corchos encogen y el aire penetraría en la botella estropeando el vino. Por el contrario, si es muy inferior aparecerían mohos que daría un olor muy desagradable al vino. Y recuerda instalar un buen sistema de ventilación para que el aire se renueve, aspecto también vital.
  3. Busca un lugar tranquilo y libre de ruidos y vibraciones, pues los movimientos constantes alteran los componentes del vino y su sabor. Los botelleros deben estar separados de cualquier aparato con motor, como neveras, lavadoras o microondas que aunque emitan movimientos apenas perceptibles son muy perjudiciales.
  4. Nunca guardes el vino con productos de fuerte olor como quesos muy curados, jamón y mucho menos industriales como pinturas o disolventes. El olor también penetra en las botellas y malogra el vino.
  5. La luz es la enemiga número uno del vino, lo estropea y lo convierte en un líquido más parecido al vinagre que a un vino siquiera de mesa. Busca un lugar con iluminación tenue.
  6. Sírvete de botelleros que te permitan colocar las botellas en posición horizontal para que el corcho esté en contacto con el vino y no se estropee.

 

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