Los tipos de caldera

Claves para comprar la caldera adecuada

La caldera, una importante inversión

Brindará agua caliente a tu hogar y os calentará durante los meses fríos. Por eso es tan importante que la compra de la caldera que instalaréis en vuestro hogar sea una decisión meditada, sopesada y bien comparada. Asumimos que es una inversión importante (no suele bajar de los 1000 euros) pero no dejes de tener en cuenta que, si la conservas bien y haces una revisión anual con especialistas en tu aparato, puede durarte muchos años. En este artículo te damos algunos consejos para elegir una caldera de tipo mixta, las más habituales en los hogares y que cumplen las dos funciones que comentábamos, agua caliente y calefacción.

Las claves a valorar

Cuando vayas a comprar tu caldera hay varios factores a considerar.
1. El tamaño de tu casa. Cuantos más metros tenga, más potencia necesitará la caldera. Ten en cuenta que el aparato debe suministrar agua caliente a todos los radiadores de tu vivienda y no serías el primero que pasa frío porque su caldera no es lo suficientemente potente. También varía en función de los cuartos de baño. Por ejemplo, para una vivienda hasta 100 metros con un baño, bastaría con una potencia de 24 kW, pero si tiene dos el tamaño se reduciría a 80 metros.
2. El combustible. El servicio de gas, ya sea natural o propano, está muy extendido en las grandes ciudades, no así en áreas más despobladas como pequeños pueblos. Si tu zona de residencia no dispone de instalación de gas, podéis poner una caldera de gasoil pero necesitaréis un depósito donde guardarlo.
3. El aislamiento de tu hogar es clave en este punto. Un edificio con fachadas conservadas y una casa con un buen sistema de ventanas necesitará menos potencia que uno mal aislado.
4. La zona geográfica en que vives. Por motivos obvios, la potencia de una caldera no será igual si vives en una zona de montaña que si tu casa está en Las Canarias.

Los tipos de caldera

Al margen de las calderas atmosféricas, que usaban el aire de la habitación para su proceso de combustión y cuya instalación se prohibió en 2010 por su emisión en gases contaminantes, hoy el tipo de caldera más empleados es el de caldera estanca. Se llaman así porque hacer todo el proceso de combustión en una cámara estanca y la salida de humos se hace por su propio conducto. En el mercado encontrarás diferentes modelos de calderas estancas:
1. Las convencionales están en desuso por su alto porcentaje de emisiones de gases. La normativa europea que regula la instalación de calderas prohibió su instalación en 2015 y la tendencia es ir sustituyéndolas poco a poco por calderas de condensación o de bajas emisiones.
2. Las calderas de condensación son las más empleadas porque permiten ahorrar entre un 20 y un 30% de energía respecto a otros tipos. Si quieres poner una en tu casa no dejes de recordar que necesitarás un desagüe específico para la caldera que evacúe el agua condensada, por lo que puede requerir una pequeña obra en tu cocina. Algunos modelos modernos permiten acoplar un sistema de energía solar asociado para consumir menos gas. Requieren poco mantenimiento más allá de la revisión anual por un técnico especializado.
3. Calderas de bajo nox son las más ecológicas, ya que emiten bajísimas emisiones de óxidos de nitrógeno.

Cómo ahorrar energía con mi caldera

Cada invierno nos hacemos la misma pregunta: ¿dejo la calefacción todo el día?, ¿cuándo la programo?, ¿y si salgo unos día? Muchas de estos problemas se solucionan instalando un termostato programable que nos permita seleccionar las horas del día en que queremos conectar nuestra calefacción. En este artículo te damos algunos consejos para aprovechar al máximo tu calefacción.

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