movilidad-reducida

Cómo adaptar tu hogar a una persona con movilidad reducida

Movilidad reducida, una casa a su medida

El Instituto Nacional de Estadística señala que en uno de cada cinco hogares vive una persona con alguna discapacidad física, cerca de 4 millones de personas en nuestro país que, en ocasiones de un día para otro, ven cómo su hogar se convierte en un entorno lleno de obstáculos para sus movimientos. Repasamos las distintas habitaciones de la casa y os contamos cómo adaptarlas a una persona con movilidad reducida.

Puertas y ventanas

Son uno de los primeros aspectos que deberás revisar en tu casa. Si en casa tenéis que usar silla de ruedas, las puertas deben ser de un ancho suficiente para que esta quepa sin problemas por ella. Ten en cuenta que además del ancho de la silla hay que considerar el que ocupan los brazos al mover las ruedas. Procura que no tengan pomos redondeados ni con aristas donde pueda engancharse la ropa o la propia silla. Una persona sentada tendrá dificultades para acceder a alturas más allá del 1,40 m por lo que todos los pomos deberían estar como máximo a esa altura. Para evitar que las puertas se cierren por una corriente de aire y no pueda abrirlas, valora la posibilidad de instalar correderas.
Valora también la anchura de tu pasillo, una de las zonas de la casa que más accidentes concentra. Debería ser de al menos 80 cm de ancho para que la silla pueda circular bien y, de perder el equilibrio al caminar con muletas, lo bastante estrecho para sujetarnos a la pared sin caer al suelo.

El baño

Las puertas de los cuartos de baños deberían abrir siempre hacia fuera, más aún en un hogar con personas de movilidad reducida. El baño es el lugar de la casa donde más caídas y accidentes se registran y no son pocos los casos en que una persona desmayada ha bloqueado la puerta precisamente porque esta abre hacia dentro.
Los platos de ducha a ras de suelo con un paso de 80 cm son los más recomendables tanto para sillas de ruedas como para personas que usan muletas o con dificultades de movimiento, colocando siempre una barra de sujeción en la pared y el inodoro debería contar con un sistema de barras a los lados en los que apoyarse para sentarse y levantarse. Escoge toalleros de tipo barra para facilitar la recogida y colocación de las toallas y no coloques alfombras que no sean antideslizantes en las que puedan tropezar.

La cocina

Dispón los espacios en dos líneas, una con los electrodomésticos a una altura accesible y espacios para el almacenamiento a base de cajones anchos. En la otra línea debe haber una encimera de 80 cm de altura, donde se pongan tanto el fregadero como la placa.

La habitación

Vuestra cama no debería superar los 45-48 cm de altura, similar a la de la silla de ruedas para facilitar el aso de una a la otra. Escoge un colchón duro para que la persona de movilidad reducida no se hunda y pierda el equilibrio al trasladarse a él. Coloca sus cosas en la zona más baja de armario para que pueda cogerlas, mejor si hacéis un armario empotrado a ras de suelo al que pueda acercarse sin peligro de tropezar en escalones.

Tags: hogar,

Sin comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *